Carlos Monzón Campeón del Mundo, hace 50 años

Carlos_Monzón_-_El_Gráfico
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Por Elías Almada

Escritor

Noche de lluvia sobre Roma la de aquel 7 de noviembre de 1970.

Era el otoño italiano representado por  el campeón Nino Benvenuti, quien se había consagrado  ante el americano Emile Griffith, con quien  también perdiera ese título para recuperarlo nuevamente.

Venía con un traje de gloria que ya cambiaba por otro, menos ajustado color de la noche y la lisonja, emparentado con el glamour del cine, enfrente la primavera  Argentina.


Carlos “escopeta” Monzón.

Quien luchaba por dejar atrás un invierno de pobreza, de dura infancia y juventud, que había comenzado a moldear sus futuro en el ring y que luego de  algún comienzo no tan feliz y con altibajos encuentra en Amílcar Brusa  un guía que le indica el camino para llegar a la consagración.

Tito Lectoure negocio dos años con el manager del italiano  la posibilidad de una chance para Monzón,  Bruno Amaduzzi sabedor del desgaste y desgano por entrenarse del campeón, no quería  rivales de gran riesgo y ante la posibilidad de un nuevo enfrentamiento con  Griffith, termino aceptando que el rival fuera el santafecino, es que Lectoure.

Hábilmente lo fue convenciendo de que Carlos era un rival conveniente, flaco, desgarbado , de cierta apariencia frágil, que Tito se encargó de resaltar agregándole como aditamento un supuesto raquitismo como consecuencia de la miseria padecida en la niñez.

En fin todo esto en la pintura que le hicieron a  Amaduzzi lo llevó a pensar que el argentino solo sería un rival serio en la primeras vueltas y que luego Benvenutti  podría manejar la pelea a gusto.

El comienzo del combate

      En el comienzo del combate el campeón intento imponer su presencia pero Monzón no estaba ahí solo para la foto, sino que quería continuar la historia que no pudo comenzar a escribir Luis Ángel Firpo (escandalo mediante), que sí pudo Pascual Pérez y que siguieron  Horacio  Acavallo y Nicolino Loche y poco a poco con su zurda en punta, esa izquierda que el tiraba como para tantear o marcar distancia, pero que según Jean-Claude Bouttier lastimaba como las de pocos,  y sus escopetazos de derecha  se fue imponiendo, aunque en el momento del nocaut las tarjetas de los jurados no reflejaban la realidad de la pelea y podríamos afirmar que se encaminaban a un escandaloso “robo”.

La derrota de Benvenuti

Benvenuti se fue rindiendo, solo  la confianza de Carlos en el round 11, que aflojo el ritmo hiso que tuviera  una leve reacción, fue entonces que antes de salir al round 12  Brusa dio una orden: «Ese hombre está muerto. Vaya y póngalo nocaut». Y Monzón le hizo caso.

Lo persiguió a Benvenuti por todo el ring, lo perforó con ganchos arriba y abajo, y en un rincón neutral le clavó ese derechazo único, portentoso.

Conmovido, Benvenuti se levantó, pero agitando su mano derecha le comunicó al árbitro Durst que se iba de la pelea, que entregaba el título, que Monzón era el nuevo rey indiscutido de los medianos.

Monzón campeón Mundial

El cuarto campeón mundial de la historia del boxeo argentino, el país vio en blanco y negro por el viejo Canal 11, con los relatos de Ulises Barrera y los comentarios de Emilio Ferés.

Y se escuchó por Radio Rivadavia con la narración alternada de Osvaldo Cafarelli y Hernán Santos Nicolino. “Monzón campeón del mundo»,… “Monzón campeón del mundo»,.., “Monzón campeón del mundo».

”Cuando vi que se caía, me di cuenta de que no se levantaba más. Le podían haber contado hasta 120. Benvenuti estaba muerto», le dijo Monzón al relator santafesino Ricardo Porta en medio de un vestuario enfervorizado.

La leyenda

Empezaba una leyenda: la del más grande boxeador argentino de todos los tiempos y  uno de los más grandes deportista, que sin dudas comparte galería con  Diego Maradona, Juan Manuel Fingió, Guillermo Vilas, Emanuel Ginòbili y Roberto De Vicenzo.

Reinó durante casi 7 años, con 14 defensas de su título, retirándose el boxeo, como campeón del mundo.

Fuera del ring se vinculó la cine actuando en nuestro país e Italia, sin dudas el film quema se recuerda es “La Mary” con Susana Giménez como coprotagonista, película  muy vinculada a nuestros afectos pues el autor del libro original Emilio Perina (Moisés Kostantinovsky, tal su nombre verdadero), era oriundo de Villa Mantero.



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