Una Historia entre tantas que los bomberos de Villa Mantero viven a diario y un reconocimiento que se hace público

Domingo 27 de enero de 2019

Enzo Castellani es de la zona de Gualeguaychú, quien vivió junto con su pareja, una situación en el camino que lleva de Villa Mantero, a Santa Anita, que gracias a los bomberos voluntarios de Villa Mantero lograron solucionar.
Transferimos una carta que nos acerca Enzo a la redacción de Radio Villa Mantero, que también la hizo pública en el grupo de facebook de la radio.

Hoy domingo quisimos hacer una salida distinta, salir de Gualeguaychú y conocer otros lugares. Salimos con la idea de conocer un poco más de Entre Ríos, queríamos conocer Villa Mantero y Santa Anita. 
Partimos casi al mediodía, con un calor intenso, un día pesado, tranquilos, poco tránsito, y yendo a menos de 90km/h. Todo iba muy lindo, charlabamos mucho, nos reíamos, etc.
Sin conocer las rutas ni la zona, tomamos un camino que sin saber había sido perjudicado por las intensas lluvias y que cada tanto tenía grandes charcos y huellas marcadas por camiones, lo que dificultaba su paso, yo confiado en que manejo desde los 14, hoy tengo 32, además fanático del automovilismo presto atención a técnicas de manejo y demás.
Yo me sentía un piloto de rally, dominando el auto en partes de mucho barro y sin andar a velocidades excesivas, hasta que dado un momento llegamos a un gran charco que sin duda el auto no pasaba, sin pensarlo mucho volvimos, para ésto habíamos hecho 8km desde Villa Mantero hasta el camino que lleva a Santa Anita, un camino que si no me equivoco tiene aproximadamente 30km.
Luego de volver, topándonos nuevamente con un charco superado anteriormente, decido esquivarlo por el costado, haciendo pasar el auto completamente por el pasto y así esquivar todo el barro que eran quizás algo mas de 10 metros, miré el suelo estaba lindo, parejito. Marchando por el pasto, el auto empieza a hundirse de un lado y queda ahí patinando, estaba bastante inclinado, yo intentaba sacarlo poniendo primera, poniendo reversa y nada, el panorama no era alentador, era tal lo inclinado que apoyaba en 3 ruedas, barro muy blando, la rueda giraba al acelerador y tiraba agua, por otro lado, en una zona que no conocíamos, no saber a quién llamar, no conocer la gente.
Luego de algunas llamadas, dimos con Hernán de la radio de Villa Mantero, que sin dudarlo y sin demorarse un poquito, demuestra toda su voluntad en querer ayudar, moviéndose, contactándose y pasándome números para comunicarme con bomberos y policía, además transmitiendo su preocupación ocupándose y haciendo todo a su alcance.
En ese momento me quede más tranquilo porque vi que no estábamos solos! Luego me comunico con Bomberos y me confirman que iban a buscar un tractor e ir hasta el lugar. Allí vivía una mezcla de sensaciones, desde tranquilidad por la preocupación que percibía, miedo a romper el auto, bronca conmigo mismo por esa mala decisión y que mi pareja pase por ese momento, que gracias a Dios lo vivió con mucha calma.
Luego de unos pocos minutos llega el alivio, el ruido de un motor grande, mirando pisando el burlete de la puerta del auto puedo confirmar que un tractor venía hacia nosotros. Allí, con el auto apagado para que no recaliente y sin aire acondicionado, poco viento por los pastizales altos, un calor sofocante del mediodía, día húmedo, inestable diría el pronóstico. Bajo del auto, voy hacia el tractor y para pasar más vergüenza aún se me entierra una ojota en el barro y quedo con un pie descalzo, llego hasta el tractor, nos saludamos e intentamos sacar el auto. Lo atamos con un cable de acero y una línea que ellos traen, intentamos y con un poco de dificultad se logra sacar el auto. Fue un alivio muy grande ver el auto apoyado nuevamente sobre el camino, pero sobretodo…fue increíble encontrarse con gente tan dispuesta a ayudar y sin demoras.
Eternamente agradecido a Hernán de la radio, y a Darío y Luciano de Bomberos!!!!

Gracias Enzo por hacer público tu vivencia y destacar el trabajo silencioso que realizan los Bomberos Voluntarios.